La ley 31/2015, de 9 de septiembre, que entró  en vigor el pasado 10 de octubre de 2015, modifica y actualiza la normativa en materia de autoempleo.

Esta ley aporta interesantes avances  cuyos comentarios darían para una columna mucho más extensa, por lo que aquí intentaremos extractar los más interesantes:

Por lo que hace a bonificaciones y reducciones de cuotas en el RETA (Régimen Especial de Trabajadores Autónomos) se eliminan desde el mencionado 10 de octubre las limitaciones que las bonificaciones tenían en el caso de contratar trabajadores, ya que a partir de ese momento se perdían los incentivos de bonificación o reducción en las cuotas.

Este punto suponía una anomalía de la regulación, pues por un lado se incentivaba el autoempleo, pero por el otro se estaba penalizando la creación de más empleo.

Como ejemplo, apuntaremos aquí que si el autónomo opta por cotizar por la base mínima, la cuota a pagar será de 50 euros mensuales durante los primeros 6 meses inmediatamente siguientes al alta y, si optan por cotizar por una base más alta, la cuota por contingencias comunes se reducirá un 80% de la cuota mínima. Para seguir, durante los siguientes seis meses se podrán reducir el 50% de la cuota mínima y así se irá bajando el coeficiente de reducción de la cuota  hasta poder alcanzar un plazo máximo en el beneficio por bonificación o reducción de hasta 18 meses.

Cuando los trabajadores son menores de 30 años (35 en el caso de ser mujer) las bonificaciones o reducciones pueden alargarse hasta un plazo de 30 meses.

También se regula una tarifa plana  del RETA para personas con discapacidad, víctimas de violencia de género y víctimas del terrorismo.

Se regula y facilita también la posibilidad de compatibilizar la prestación por desempleo con el inicio de una actividad por cuenta propia. Pudiendo durar esta compatibilización hasta un máximo de 270 días.

Otro punto interesante sobre el que la ley 31/2015 aporta modificaciones es el de la capitalización de la prestación por desempleo  para constituirse como trabajador autónomo o destinarla al control de una entidad en la que trabajar por cuenta propia. Una de las principales novedades es que el importe a capitalizar puede alcanzar hasta el 100% de la prestación si el trabajador va a autoemplearse como autónomo o aportarla a una entidad nueva constituida dentro de los 12 meses anteriores y ejercer en ella una actividad profesional por cuenta propia.

Como decíamos más arriba, esta ley aporta, muchos e interesantes cambios para los trabajadores autónomos, por lo que nosotros, desde PLUSGESTIO, queremos recomendar que si estás pensando en hacerte autónomo o, siéndolo ya, crees que necesitas contratar ayuda, te dirijas a tu asesor laboral para que te oriente sobre las mejores opciones que tienes para ahorrar en las cuotas.

 

 

 

Sergio del Olmo

935839925

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